horno de casa

horno de casa

Esta tarta es muy rápida de hacer y es ideal para el verano por que es muy ligera y fresquita y sobre todo, está riquísima.

De esta tarta hay muchas versiones y aquí os dejo como la hago yo, os aseguro que es muy fácil de hacer y lo peor es que también es muy fácil de comer, y casi no puedes parar, por eso es peligrosa.

Y ahora que estáis advertidos os dejo la receta.

Ingredientes para un molde desmontable de unos 24cm

  • 200gr de galletas de canela (napolitanas)
  • 100gr de mantequilla
  • 2 sobres de cuajada royal
  • 1/2 litro de nata para montar
  • 1/2 litro de leche entera
  • 300gr de queso filadelfia
  • 150 gr de queso mascarpone
  • 3 hojas de gelatina
  • 150gr de azúcar para la tarta
  • 100gr de azúcar para las fresas
  • 200gr de fresas
  • zumo de un limón
  • 2 hojas de gelatina

Preparación

Necesitamos un molde que se desmonte, para que nos sea fácil sacarla, yo lo hago con uno de silicona con la base de cristal y cuando la desmoldo la presento sobre una fuente redonda sin sacarla de la base del molde.

También se puede presentar en tartaletas individuales y no hace falta desmoldarlas para servirlas.

Lo primero que haremos será picar muy bien las galletas, derretimos la mantequilla en el microondas y la añadimos a las galletas y mezclamos.

Pintamos el molde con un poco de la mantequilla fundida, y ponemos las galletas mezcladas con la mantequilla y con una cuchara vamos prensando para que quede la base de galleta bien prensada, y reservamos en el frigorífico.

Ponemos las 3 hojas de gelatina en un vaso de agua fría para que se vayan hidratando.

Ponemos un cazo al fuego y echamos la nata con los 150gr de azúcar y 250ml de leche, mientras se calienta disolvemos los dos sobres de cuajada en los 250ml de leche fría que nos queda, y cuando comience a hervir la leche con la nata que tenemos al fuego, le echamos los sobres de cuajada disueltos en la leche.

Este es el momento de añadir el queso filadelfia y mascarpone, y removemos bien. Yo lo bato bien con la batidora para que quede muy finito y no haya grumos.

Cuando vaya a comenzar a hervir escurrimos las hojas de gelatina que teníamos a remojo y las ponemos en el cazo y removemos bien para que se disuelvan.

Tenemos que tener cuidado y hacer la mezcla a fuego lento y  remover bien para que no se nos pegue la leche en la base de cazo y nos salga con trocitos negros.

Vertemos toda la mezcla con cuidado de no hacerla caer de golpe sobre las galletas y cuando se enfrié ponemos en la nevera.

En este punto podemos seguir haciendo nosotros una especie de mermelada o poner por encima una comprada del sabor que más nos guste, yo prefiero hacerla porque no queda tan dulce y comes fruta fresca.

Este paso lo haremos cuando ya la tarta esté fría, tanto si le ponemos la mermelada comprada como si la hacemos nosotros.

Vamos a hacerla de fresas pero podemos hacerla de la fruta que queramos.

Cortamos unas fresas a lo largo, finitas y las reservamos porque son para ponerlas sobre la tarta de decoración.

En un cazo ponemos el resto de fresas troceadas los 100gr de azúcar y el zumo de un limón, y dejamos cocer a fuego fuerte primero y cuando comience a hervir lo hacemos a fuego lento, pero siempre removiendo.

Cuando veamos que el azúcar se ha disuelto y comienza a espesarse un poco lo batimos con la batidora y lo trituramos finito, lo tenemos otro ratito más y cuando veamos que es como una mermelada le ponemos las dos hojas de gelatina que habremos hidratado en agua fría un ratito antes, esperamos a que se disuelvan bien removiendo y apartamos.

La tarta ya la tendremos fría y le ponemos por encima las rodajas de fresas que teníamos reservadas, y encima le añadimos la mermelada que hemos preparado. Dejamos enfriar bien y ya la tenemos lista para comer.

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